Inversión pública, transparencia y expectativas positivas


El día martes 24, nuevamente el presidente de EEUU, Barack Obama, dio un inspirador discurso ante los ojos expectativos no solo del congreso y su país, sino del mundo entero. Su mensaje fue muy claro y planteo las grandes necesidades de reforma en el sistema norteamericano en materia de salud, educación y energía.

Muchos critican su mensaje por ser demasiado ambicioso, sin embargo considero que Obama cuenta con el “momentum” y el capital político necesario para sacar adelante esta complicada tarea y con ello, sentar las bases para el desarrollo de EEUU en el futuro.

En Guatemala, la cosa se ve más complicada. El país aún no ha encontrado un liderazgo político positivo que saque al país de su inercia con ideas claras y una visión a largo plazo.

El plan de reactivación económica lanzado por el gobierno semanas atrás sigue siendo demasiado ambiguo sobre lo que se propone alcanzar y la forma en que logrará estimular la economía. A ello se suma el tema de las transferencias presupuestarias que ha levantado muchos cuestionamientos sobre el destino de los fondos estatales y la dificultad de su fiscalización.

Estoy convencido (autoproclamado neo-keynesiano) del hecho de que ante situaciones de crisis, el gasto público, especialmente en infraestructura y capital humano, puede fomentar la reactivación económica y sentar las bases para el crecimiento económico (del sector privado) en el largo plazo.

Sin embargo, ello solo rinde frutos 1) si el gasto en inversión es mayor al operativo (menos burocracia) y 2) si éste se realiza de manera transparente y de manera consciente sobre los fines que pretende lograr.

Las acciones concretas de inversión pública con objetivos claros y transparencia en la ejecución generan expectativas positivas por parte del sector privado, las cuales se traducen en mayor inversión alrededor de una mejor red de infraestructura y un país con un mejor capital humano.

Un mensaje confuso y un manejo oculto de los recursos estatales generan desconfianza (especialmente con las pasadas experiencias negativas de nuestra democracia) y no fomenta las alianzas público-privadas necesarias para sacar el país adelante.

Se dice que todo momento de crisis trae nuevas oportunidades. Espero que la clase política de nuestro país sepa aprovechar éstas para sentar las bases del desarrollo futuro y en ese sentido apoyo la iniciativa de Nineth Montenegro de transparentar las transferencias presupuestarias y garantizar que los recursos invertidos lleguen a donde más son necesitados.

2 comentarios en “Inversión pública, transparencia y expectativas positivas

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s